Gladis Lumbis Obregón

Hace siete años empecé en este negocio en este mercado. Inicié arrimadita a un puesto de una señora, quien me daba lugar para vender con un termito, porque aquí el pescado de mar no se vendía, hoy se vende más, yo soy la fundadora de la venta del pescado aquí en este mercado.

Este trabajo es un negocio familiar y empezó por necesidad, así iniciamos con los primeros créditos del Fondo de Desarrollo Local. Ellos no dudaron en darme los préstamos, a pesar que no tenía un hogar estable porque tenía que alquilar.

Los préstamos han sido para mi negocio y el resto para poder hacer mi casa que es lo principal y gracias a FDL hoy la tengo y ya no alquilo. El servicio es perfecto porque lo que he solicitado nunca me lo han negado, han sido bien flexibles conmigo y nunca les he quedado mal, a veces cancelo antes de tiempo”.